Debo reconocer que después de haber viajado a este país, a esta rica cultura llena de matices y que sólo puede describir un extranjero, hubo un aspecto que debo rescatar por sobre todas las cosas y reconocer a su vez que la cultura culinaria en mi país de origen es un desastre. No cabe duda que es una cuestión cultural e incluso parte de su herencia, así como sus tradiciones familiares lo que permite que esta cultura de tipo "culinaria" se enriquezca con el pasar de los años, y por qué no decirlo, de los siglos de historia, que probablemente tiene.
Lo común en Chile es cocer los alimentos y luego ser ingeridos. Sólo en algunos casos se incurre a una preparación de mayor elaboración pero en general no es más que el uso de unos pocos condimentos más. Nada extraordinario.
En Chandigarh fue algo completamente distinto y a su vez familiar. Una rara combinación del sabor que podría haber percibido en Chile a través de la comida peruana, china y cómo olvidar la boliviana y mexicana.
Lo que más me sorprendió fue lo picante de TODO, pero absolutamente TODO. Cada alimento que se preparaba, incluso cuando mis amistades trataban de bajar el nivel de "picante" de sus propias comidas por el bien de mi estómago.
Por la misma razón y sin olvidar la curiosidad por los restaurantes salí casi todos los días a comer afuera mi almuerzo. Encontré un KFC que pensé me podría salvar, de algún modo, del fuego delicioso que me causaban los platos digeridos en días anteriores. Pedí una especie de burrito que había en una promoción y era, según ellos, el plato menos picante que tenían para vender.

Esperaron a que me sentara y me sirviera el primer bocado. Recuerdo sus caras de risa al verme en el mismo aprieto que con todos mis otros alimentos consumidos. Yo tratando de disimular lo picante del plato a través de la bebida que me servía casi bestialmente y de las papas fritas que tenía en un lado. Arrojé Ketchup sobre mi porción picante con una rapidez que nunca pensé en mi vida. No tengo más comentarios que los propios de la comida en ese restaurante, deliciosamente picante! Me pregunté lo poderoso de sus estómagos en general, como para resistir sin más ese grado de sabor en sus bocas. Fue la pregunta del viaje!
En Chandigarh fue algo completamente distinto y a su vez familiar. Una rara combinación del sabor que podría haber percibido en Chile a través de la comida peruana, china y cómo olvidar la boliviana y mexicana.
Lo que más me sorprendió fue lo picante de TODO, pero absolutamente TODO. Cada alimento que se preparaba, incluso cuando mis amistades trataban de bajar el nivel de "picante" de sus propias comidas por el bien de mi estómago.
Por la misma razón y sin olvidar la curiosidad por los restaurantes salí casi todos los días a comer afuera mi almuerzo. Encontré un KFC que pensé me podría salvar, de algún modo, del fuego delicioso que me causaban los platos digeridos en días anteriores. Pedí una especie de burrito que había en una promoción y era, según ellos, el plato menos picante que tenían para vender.
Esperaron a que me sentara y me sirviera el primer bocado. Recuerdo sus caras de risa al verme en el mismo aprieto que con todos mis otros alimentos consumidos. Yo tratando de disimular lo picante del plato a través de la bebida que me servía casi bestialmente y de las papas fritas que tenía en un lado. Arrojé Ketchup sobre mi porción picante con una rapidez que nunca pensé en mi vida. No tengo más comentarios que los propios de la comida en ese restaurante, deliciosamente picante! Me pregunté lo poderoso de sus estómagos en general, como para resistir sin más ese grado de sabor en sus bocas. Fue la pregunta del viaje!La segunda fotografía es una verdura. Agradecería si algún lector pudiese darme una referencia del nombre ya que no lo recuerdo. Las fotografías en esta entrada son todas mías así que espero les gusten.