El avión descendió completamente y sentí frío. En mi país estábamos con unos 27 a 30 grados Celsius y acá sentí no más de 10 grados. Al menos estaba asegurada con la ropa adecuada que me permitía estar en el límite de lo helado y el calor corporal. Me bajé del avión y lo único que se divisaba era una densa neblina, entre los ventanales. Seguí las señales y lo que indicaban las personas. El aeropuerto era extenso. Llegué a una especie de subida, me llamó la atención que ese lugar estaba alfombrado. Era una zona de seguridad y había como cubículos en el cual se debía entrar. Una mujer me llamó y me dijo que dejara mis cosas pasar por la máquina. Luego al interior del cubículo me pidió estirara mis brazos y comenzó a chequear si llevaba algo más. Creo que la revisión fue demasiada pues no paraba de toquetear (X_x). Luego de unos minutos y de hacer preguntas por mil que le respondí, me pidió sacar los zapatos y lo hice, siguió chequeando hasta debajo de mis calcetines. Luego me dijo- pase!
Debí bajar una escaleras y hacer una fila en una sala que recuerdo por sus tonos metálicos. Cuando llegué a un mesón un señor me pidió mis documentos. Me preguntó cuanto tiempo estaría en India y el motivo de mi visita. Le dije y luego marcó mi pasaporte. Me sonrió y me dijo "Bienvenida a India". Yo sólo pude sonreír.. :D
Seguí mi camino y fui a preguntar por mis maletas ya que conectaría en un vuelo doméstico con otra aerolínea llamada "Jet airways" y no sabía si seguirían la ruta o debía obtenerlas ahí en Delhi. Me dijeron que no me preocupara ya que se irían directamente al otro vuelo por lo que caminé hacia las lineas que indicaban vuelos internos. Fue cuestión de más de 20 minutos caminando y me encontraba con halls completamente vacíos pero lindos. Espacios muy extensos de piso alfombrado e incluso cintas en horizontal que ayudaban a evitar el caminar extenso. Eso me llamó mucho la atención. Llegué a la compuerta que me correspondía y estaba vacío. Mi próximo vuelo era en 1 hora. Esperé y no había más personas. Luego de un rato comenzaron a aparecer. El problema era que el vuelo estaba demorado, por más de dos horas. Era a las 12:15 y llegó a las 2:45 pm. Me pareció una locura por la espera, la paciencia, la demora en la información y por encontrarme luego con tamaño avión con características tan especiales!!!
Se trataba de un Jet muy especial. Me pareció al abordarlo que estaba arriba de un bus interurbano en Chile. Es más, parecía que incluso los buses interurbanos en mi país tenían más espacio que este avión. Las personas cuando subieron también sufrieron una especie de ataque de risa colectivo debido a lo especial que resultó la nave (tan pequeña) luego de una larga y angustiosa espera. A duras penas había espacio para caminar en el pasillo. Los asientos estaban dispuestos en parejas, y las maletas de mano con suerte cabían sobre nuestras cabezas.
Me senté y vi que las personas que subían al avión tenían la misma sonrisa de sorpresa que yo por las cualidades de la nave. Me acomodé, y como mi asiento estaba al lado de la ventana me puse a ver lo que ocurría afuera. Me aterré al ver la hélice justo al lado de mi cabeza, y al encender el motor del avión fue aún más aterrador por el sonido y la prueba irrefutable de que si algo sucedía en el aire mi cabeza rodaría por la mitad jejeje.....
Luego de 45 minutos de vuelo con ese ruido estruendoso en mi lado izquierdo, generado por esa poco confiable hélice, el avión aterrizó. Sentí alivio. Bajé y me encontré con un aeropuerto bastante pequeño. Me dirigí a buscar mis maletas y luego salí a la espera de mi amiga que iría a buscarme. Esperé unos minutos y no la vi. La batería de mi celular estaba casi muerta así que memoricé su número y vi a una señora que esperaba a alguien también. Le pedí por favor si me prestaba su celular para llamar a mi amiga y la señora muy amable me dijo que sí, que ningún problema. Cuando llamé a mi amiga, ella venía en camino pero el problema era el tráfico. Esperé media hora más y llegó. Cuando nos fuimos comencé a divisar la ciudad y lo que más me llamó la atención era la cantidad de vehículos y evidentemente el sentido del tráfico. Yo sabía con anterioridad sobre esto pero saber y vivirlo, eso es muy distinto.
Luego de 45 minutos de vuelo con ese ruido estruendoso en mi lado izquierdo, generado por esa poco confiable hélice, el avión aterrizó. Sentí alivio. Bajé y me encontré con un aeropuerto bastante pequeño. Me dirigí a buscar mis maletas y luego salí a la espera de mi amiga que iría a buscarme. Esperé unos minutos y no la vi. La batería de mi celular estaba casi muerta así que memoricé su número y vi a una señora que esperaba a alguien también. Le pedí por favor si me prestaba su celular para llamar a mi amiga y la señora muy amable me dijo que sí, que ningún problema. Cuando llamé a mi amiga, ella venía en camino pero el problema era el tráfico. Esperé media hora más y llegó. Cuando nos fuimos comencé a divisar la ciudad y lo que más me llamó la atención era la cantidad de vehículos y evidentemente el sentido del tráfico. Yo sabía con anterioridad sobre esto pero saber y vivirlo, eso es muy distinto. 
